Mi propuesta para la bienal es un autorretrato fotográfico en el que aparezco desnuda frente a un espejo. En esta imagen, me represento como una mujer gorda de más de 50 años, desafiando los estándares sociales y estéticos que predominan en nuestra sociedad costarricense. Este autorretrato no solo es una manifestación de mi propia aceptación y orgullo por mi cuerpo, sino también un homenaje a la visión transgresora y crítica de Max Jiménez.
Max Jiménez fue un artista multifacético que rompió con las normas establecidas de su tiempo. En una época en que el arte costarricense exaltaba la figura del campesino noble y las imágenes idealizadas, Jiménez presentó una realidad cruda y desafiante. Su trabajo no solo incluía representaciones honestas y críticas de la sociedad aristocrática, sino también obras que fueron censuradas por su contenido transgresor, como sus pinturas de mujeres desnudas, gordas y negras.
Este enfoque crítico y su rechazo a conformarse con los estándares artísticos y sociales de la época lo posicionaron como un vanguardista incomprendido y censurado.
En su aforismo "La esperanza es un espejo colgado en el futuro," Jiménez nos invita a reflexionar sobre el futuro y las expectativas que tenemos de él. El espejo, en este contexto, simboliza la reflexión y la posibilidad de un cambio, de un futuro donde las normas y los prejuicios actuales pueden ser desafiados y transformados.
En "Reflejo Transgresor," uso mi propio cuerpo y la metáfora del espejo para conectar con la obra y el pensamiento de Max Jiménez. Al presentarme desnuda, gorda y en plena madurez, rompo con los estándares de belleza impuestos por la sociedad, similar a cómo Jiménez rompió con las expectativas artísticas de su tiempo. El espejo en la fotografía no solo refleja mi imagen, sino también la esperanza de un futuro donde los cuerpos diversos sean aceptados y celebrados, donde la gordofobia y el rechazo a lo diferente sean superados.
La desnudez en mi obra es un acto de sinceridad y aceptación, resonando con la idea de mostrarnos tal cual somos, una noción que también estaba presente en las representaciones crudas y honestas de Jiménez. A través de esta obra, cuestiono la identidad costarricense actual, similar a cómo Jiménez cuestionó la suya, proponiendo una visión más inclusiva y diversa.
"Reflejo Transgresor" es una obra que busca rendir homenaje a Max Jiménez, no solo por su legado artístico, sino por su valentía al desafiar las normas y presentar una realidad incómoda para muchos. Al igual que él, mi obra busca ser un espejo colgado en el futuro, reflejando la esperanza de una sociedad más inclusiva y libre de prejuicios. Este autorretrato es un acto de resistencia y una invitación a la reflexión, encarnando el espíritu transgresor de Jiménez y su visión crítica de la sociedad
QUIERES VISITAR LA CALLE DE AVIGNON, STUDIO MAT KAR ?
Usamos cookies para analizar el tráfico del sitio web y optimizar tu experiencia en el sitio. Al aceptar nuestro uso de cookies, tus datos se agruparán con los datos de todos los demás usuarios.