Durante muchos años he coleccionado objetos, encontrados , regalados, comprados. Cada uno de ellos tenían ese atrayente visual que me hacia coleccionarlos.
Utilizo siempre en mi trabajo, alguno de ellos, dos o tres, los analizo , interpreto y le adjudico un valor simbólico el cual amarre con mi obra, el imaginario simbólico dando contexto y forma al tema que quiero transmitir, ellos relatarán y representarán la historia.
Interpreto a la Nigüenta, leyenda o tradición de las casa antiguas y actuales de una niña sacándose las niguas del pie, su acción la interpreto con el hecho de sacarnos lo que nos molesta, lo que nos incomoda, lo que cargamos desde niñas, impuestas por la sociedad y la familia, estigmas sociales, sentires, desahogos e historias que con palabras nunca pude decir.
Hay una Nigüenta en mi, que me representa, soy ella, desde mis recuerdos de niña, en los laberintos de moras, la sensación del pasto y la tierra negra, lo descalzo del pie, huevos duros en los potreros, la niña que caza lagartijas y bajaba soplada en patines por la acera del barrio, jugando canicas y haciendo queques de barro.
Pero también soy la niña a la que impregnaron de inseguridades y estigmas. La Nigüenta soy yo ¡ Desenterrando de mis entrañas los muertos que llevo dentro. Exhumando el luto de mis conflictos, los pesares del alma. Quiero contarles que esa niña creció, y les cuenta a otrxs como se sacó esas benditas niguas. Las niguas símbolo de estigmas universales.
Despojémonos de nuestras propias niguas, hablemos sin tapujos de lo que desde niñas nos inculcan, la inseguridad por nuestros cuerpos, los estigmas sociales de pertenencia, nadie tiene el derecho de hablar sobre nuestro cuerpo, eliminemos los estándares sociales de belleza, que no aplican para todos, a causa de eso seguimos lidiando con consecuencia de la definición de belleza y de lo que es aceptable o no en la sociedad actual.
Son muchas las mujeres diversas, que históricamente, las construcciones de género han encauzado su sexualidad, vivir un proceso de discriminación y violencia a partir de la heteronormatividad, la sexualidad como un derecho. Hablemos sobre las que ya no están.
Una ofrenda de arte protesta, el grito se hace espacio y forma, lo agresivo (la violencia ancestral hacia la mujer en diferentes ámbitos) se hace poético, de la mano de objetos representativos y simbólicos, simbologías propias a partir de vivencias propias y extrañas, un espacio que habita el tiempo, el pasado y el presente, confesiones de vida transformados en objetos, que sean ellos los que declamen.
Las niguas tienen nombre
Desigualdad, Gordofobia Feminicidios
Transfemicidios
Homofobia
Violencia de género
Violencia física o sexual.
TrataViolencia obstétrica
Explotación sexual
Acoso
Discriminación
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